lunes 1 de diciembre de 2008

Decálogo de virtudes (del emprendedor)

  1. Constancia. Probablemente la más importante. Se puede tener sólo esta virtud y triunfar. Si se tienen las otras nueve y no ésta, nunca llegarás lejos.
  2. Inteligencia. ¿Cómo, si no, vas a poder aplicar el resto de virtudes?
  3. Creatividad. Es la que más me gusta. Sé que forma parte de la inteligencia, pero se desmarca. Hay diferentes niveles. Hay quien es capaz de hacerla venir, y hay a quien le viene sólo de vez en cuando pero es sublime. Estos son genios, pero no hace falta serlo.
  4. Saber escuchar y aprender de los demás. No considerar inferior a nadie. Todos nos pueden enseñar lecciones importantes.
  5. Saber trabajar en grupo. Empatizar con el grupo. Los grupos son conjuntos de personas, pero cada persona tiene sus necesidades, su corazoncito. No descuidar a nadie del grupo. Si consigues que tu grupo sea sinérgico, estarás multiplicando virtudes.
  6. No dejar de aprender. Hay que aprender de todo nuestro entorno. Desde la expresión corporal del que te está sirviendo un café, hasta técnicas de programación, pasando por la conversación con un desconocido. Hay quien dice que cada día se aprende una cosa nueva. ¡Mal! Cada día hay que aprender muchas cosas nuevas.
  7. No eres perfecto. Ni lo vas a ser ni debes pretenderlo. Pero eso es bueno. Si eres consciente de ello, vas a aprender mucho más y acabarás siendo mejor que el que se cree perfecto.
  8. Creer en lo que haces. Creerlo no sólo cuando se inicia algo o cuando va bien, sino sobre todo cuando no todo sale como esperabas o directamente va mal. Hay mucho de psicología en nuestra percepción de las cosas. Aprende a jugar con tu psicología, a modo de optimismo realista, y tendrás mucho ganado.
  9. No tengas ídolos. Ni odies a nadie. Nadie es perfecto. Tú no lo eres, pero nadie lo es. A veces tendrás conversaciones con gente grande y te harán parecer pequeño o muy pequeño. No te preocupes, no lo eres.
  10. No tengas miedo. Si no fuera difícil ya lo habría hecho otro. Hay quien dice que está todo inventado. Eso se ha dicho desde siempre. Enfrentarse a una cosa nueva no es fácil. Sentir que estás trabajando en algo que no existe puede acongojar. Otra vez la psicología. Si le coges el gustillo, es brutalmente divertido.
Si, cada una a su nivel, tienes estas virtudes, debes ser emprendedor.
Si trabaja para ti alguien que las tiene, no lo dudes: se está centrando en la virtud 6.

1 comentarios:

onerios03 dijo...

QUE BONITO DECALOGO EN VERDAD ME MOTIVA A SEGUIR ADELANTE